Anoche conocí a la persona con la que pasaría el resto de mi vida, a la persona con la que estaría dispuesto a compartir cada segundo de mi tiempo, cada momento importante. Nunca en mi vida he sentido esas ganas de cuidar, de proteger, de guiarla en cada uno de sus pasos, de llenarla de amor y hacerla sentir la niña mas bonita del universos.
La quería para mi y nadie mas, la quiero proteger del mundo, hacerla feliz por el resto de su existencia. Vivir para ella, para cumplir sus sueños, cada uno de sus caprichos, para dejar a un lado mi mundo y crear uno nuevo alrededor de ella. Jamas en la vida había sentido algo igual.
Sus ojos color esmeralda, me hipnotizaron desde el momento que me tope con ellos, puros como el agua. Yo solo los miraba y preguntaba ¿Cómo es posible que exista algo así? Yo simplemente me enamore de su pureza, ella era la flor que yo no me atrevía a manchar, que no quería manchar con mis manos indignas. Ella era eso que yo necesitaba para borrar mis dudas, lo que yo estaba buscando y que había perdido esperanza alguna poder encontrar.
Es el sentimiento mas bonito que he sentido jamas, el mas fuerte, el mas puro. Yo desde que la conocí solo quiero estar con ella. Me muero de ganas de tenerla entre mis brazos, de mostrarle el mundo y si no le gusta hacerle uno justo a su medida.
Quiero ser sus ojos, ver el mundo por ella. Quiero amarla por la eternidad. Quiero que sea real, quisiera no haberla conocido en mis sueños.